La medida busca reducir las emergencias médicas mientras Francia enfrenta temperaturas cercanas a los 40 °C y un aumento de incidentes relacionados con el calor.
Las autoridades de París restringieron la venta y el consumo de alcohol en espacios públicos como parte de las medidas para enfrentar la intensa ola de calor que afecta a Francia y gran parte de Europa.
La disposición entró en vigor al mediodía del viernes, cuando la temperatura en la capital francesa alcanzó los 36 °C, y permanecerá vigente durante el fin de semana con el objetivo de disminuir las emergencias por deshidratación y otros problemas de salud.
La decisión se tomó después de que París registrara el pasado miércoles 40.9 °C, una temperatura récord para un mes de junio.
Además, las autoridades informaron que desde el 18 de junio al menos 55 personas han muerto ahogadas en Francia, muchas de ellas jóvenes que intentaban refrescarse ante las altas temperaturas.
La ola de calor también ha provocado incendios forestales, afectaciones a los servicios de salud y cierres de carreteras en distintos países de Europa.
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