Nueva York.- Pete Alonso conectó muchos jonrones memorables durante su paso por los Mets de Nueva York. Sin embargo, el cuadrangular número 300 de su carrera tuvo un significado especial: lo consiguió ante su antiguo equipo, empató el juego en la novena entrada y terminó siendo insuficiente para evitar la derrota de Baltimore.
Alonso disparó un jonrón solitario de 414 pies ante Kodai Senga con dos outs en la novena entrada para igualar 3-3 el encuentro, pero los Orioles se impusieron 7-5 en 11 entradas gracias a un jonrón dentro del parque de Coby Mayo en la undécima.
“Hay mucha historia aquí conmigo. No importa dónde ni cuándo, solo quiero ayudar al equipo a ganar. Estoy muy, muy feliz de que hayamos remontado de la manera en que lo hicimos”, comentó Alonso después de recibir una ducha de cerveza de sus compañeros de Baltimore.
Los Orioles estaban a dos outs de una derrota que los habría dejado a cuatro juegos de Cleveland por el último puesto de playoffs de la Liga Americana cuando Alonso conectó el batazo histórico.
Eufórico, el toletero lanzó su bate hacia el dugout de Baltimore y gritó mientras recorría las bases ante una multitud de 28 mil 97 aficionados en el Citi Field. La asistencia fue menor a los 35 mil 800 espectadores que acudieron la noche del lunes para presenciar el regreso de Alonso a Queens.
Alonso conectó 264 jonrones, récord de la franquicia, durante su etapa con los Mets antes de firmar con los Orioles en diciembre pasado.
Los aficionados corearon su nombre hasta que Alonso salió del dugout para recibir un saludo desde el escenario. Después comenzaron los cánticos de “Fire Stearns”, dirigidos al presidente de operaciones de béisbol de los Mets, David Stearns.
“Todos en el dugout me decían que saliera”, contó Alonso. “Y tenían razón”.
“La cueva estaba encendida por Pete por muchas razones distintas. Fue genial recibir un reconocimiento de la afición”, indicó el mánager de los Orioles, Craig Albernaz.
El inusual homenaje como jugador visitante prolongó las muestras de apoyo de los aficionados de los Mets hacia Alonso durante las dos noches que Baltimore visitó Citi Field, una reacción que aparentemente incomodó al menos a uno de sus excompañeros.
“Como los Mets de 2026, sé que definitivamente hemos rendido por debajo de lo esperado. Pero nosotros, los que estamos aquí, trabajamos como (burros) todos los días y tener ese tipo de reacción hacia un jugador del equipo rival, podría ser cualquiera, me parece una locura”, comentó Sean Manaea, el lanzador que abrió por Nueva York la noche del martes. “Insisto, no tengo más que respeto por Pete. Pero sí, nunca había visto algo así”.
“Pete no está aquí”, añadió el veterano zurdo. “Simplemente no está aquí. Así que sé que todos lo quieren. Es el hombre. Pero, sí, no está aquí. Entonces, ver la reacción de los aficionados así, no sé, es diferente”.
Alonso se convirtió en el tercer jugador en conectar su jonrón número 300 contra un equipo para el que jugó al menos mil partidos. Willie Horton conectó el número 300 con Seattle contra los Tigres de Detroit en 1979, mientras que Torii Hunter lo hizo con los Tigres contra los Mellizos de Minnesota en 2013.
Antes del partido del lunes, Alonso recibió un video homenaje de dos minutos durante la victoria 2-1 de los Orioles en Citi Field. Minutos después, antes de su primer turno al bate, fue recibido con una atronadora ovación mientras sonaba “Layla”, una de sus canciones de entrada, y en el marcador aparecía su fotografía junto al mensaje “Welcome Back, Pete!”.
También recibió ovaciones de pie antes de cada una de sus últimas tres apariciones al plato el lunes. En la tercera entrada, el lanzador novato Jonah Tong fue abucheado después de otorgarle una base por bolas a Alonso. El martes, el exjugador de los Mets volvió a recibir cálidos recibimientos antes de sus primeros tres turnos al bate.
“Valoro todo el apoyo durante todos los años que he estado aquí, toda la vida que he vivido aquí. Obviamente, lo están reconociendo y lo aprecian. Es una calle de doble sentido. De verdad lo agradezco”, manifestó Alonso la noche del martes.
El histórico cuadrangular también terminó en manos de tres aficionados de Long Island: Michael Shaw, Nick Maldarella y Chris Makarius, quienes se unieron para atrapar la pelota que rebotó en el segundo nivel de las gradas del jardín izquierdo antes de caer al primero.
“De camino aquí, estábamos diciendo que íbamos a atrapar su jonrón número 300”, relató Maldarella. “Y, efectivamente, amigo. Es una locura”.
Maldarella y Makarius dijeron que cada uno alcanzó a tocar la pelota antes de compartirla con Shaw.
“Nunca se deja a un hombre atrás”, dijo Shaw.
Como agradecimiento, Alonso firmó un bate y una pelota para cada uno de los aficionados. También autografió las camisetas que llevaban puestas: una de los Mets de Alonso para Shaw y Makarius, y una de Carlos Delgado para Maldarella.
Además, les ofreció boletos y acceso a una práctica de bateo en Camden Yards, en Baltimore, durante la próxima temporada.
“Gracias, muchachos”, les dijo Alonso al trío afuera del clubhouse de visitantes. “Son muy amables. Muchas gracias”.
Alonso también posó para una fotografía grupal y para imágenes individuales con cada uno de los aficionados.
“Quiero decir, ¿a quién no le gusta Pete?”, dijo Shaw.
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