Pakistán. – Una potente bomba explotó este viernes en una mezquita ubicada cerca de un edificio que alberga oficinas policiales en el noroeste de Pakistán al momento que hombres armados intentaban asaltar el complejo, y causó al menos 21 muertos y 80 heridos, según la policía y rescatistas. Entre los muertos y heridos había policías que asistían a las oraciones en la mezquita.
El ataque coordinado fue el más reciente en un repunte de la violencia insurgente cerca de la frontera con Afganistán, donde los milicianos del Talibán paquistaní han atacado cada vez más a la policía y otras fuerzas de seguridad a medida que el gobierno intensifica las operaciones contra ellos.
El atentado ocurrió en Kohat, un distrito de la provincia de Khyber Pakhtunkhwa. Un agresor, al parecer, embistió con un vehículo cargado de explosivos contra la mezquita, explicó Zulfiqar Hameed, jefe de la policía provincial.
Al menos siete hombres armados intentaron también entrar al complejo policial e intercambiaron disparos con los agentes. Seis de los agresores murieron, según la policía, que agregó que un agresor suicida atacó la oficina cercana de una agencia de inteligencia.
El complejo policial albergaba a la policía de la unidad antiterrorista, que en los últimos años había llevado a cabo operaciones contra milicianos en toda la provincia.
La mayoría de los fallecidos eran policías, confirmaron las autoridades hospitalarias. Bilal Faizi, un alto cargo de los servicios de rescate, dijo que la mayoría de los muertos y heridos habían estado asistiendo a las oraciones en la mezquita.
Fotos del lugar mostraban que el muro exterior de las oficinas policiales se vino abajo y que la mezquita sufrió graves daños. Una columna de humo marcaba el lugar donde se produjo la explosión, que según testigos y residentes se oyó a gran distancia, seguida de disparos. Dentro de la mezquita, montones de ladrillos y concreto cubrían el suelo, cables colgaban de paredes agrietadas y la luz del día entraba por agujeros irregulares en el techo, al tiempo que un ventilador de techo quedaba suspendido sobre los escombros.
Residentes dijeron que el intercambio de disparos continuó horas después del ataque coordinado.
El primer ministro Shehbaz Sharif condenó el ataque y expresó su pesar por las víctimas. Ordenó a las autoridades que aceleraran las operaciones de rescate.
Ningún grupo se atribuyó de inmediato la autoría del ataque, pero era probable que las sospechas recayeran sobre el Talibán paquistaní, conocido formalmente como Tehrik-e-Taliban Pakistan o TTP.
El ataque se produjo un día después que una bomba caminera alcanzó un convoy de las fuerzas de seguridad en el distrito noroccidental de Hangu y mató a seis soldados. Las tropas gubernamentales también realizaron redadas en varias zonas el jueves y mataron a 10 milicianos que se cree eran miembros del Talibán paquistaní, dijeron el ejército y la policía.
En los últimos años, el Talibán paquistaní ha intensificado los ataques contra la policía y la población civil. En 2023, un suicida cobró la vida de 101 personas en un ataque en el interior de una mezquita en Peshawar, la capital de la provincia de Khyber Pakhtunkhwa.
El grupo es independiente, aunque tiene un fuerte vínculo con el Talibán afgano, que regresó al poder en Kabul en 2021. Pakistán suele acusar a Kabul de refugiar al TTP y de hacer la vista gorda ante ataques milicianos transfronterizos. El gobierno en Kabul ha negado las acusaciones.
Las tensiones entre Afganistán y Pakistán se han mantenido altas desde que Pakistán atacó supuestos escondites del TTP en Afganistán en 2025. Los ataques desencadenaron enfrentamientos fronterizos, lo que llevó a Qatar y Turquía a mediar un alto el fuego. China facilitó posteriormente conversaciones de paz, pero las dos partes no lograron llegar a un acuerdo.
El atentado del viernes se produjo un día después que la agencia estatal turca Anadolu publicara que el jefe de inteligencia turco, Ibrahim Kalin, se reunió con Sharif, el jefe del ejército paquistaní, el mariscal de campo Asim Munir, y el jefe de inteligencia, el teniente general Asim Malik.
Kalin dijo que Turquía seguirá haciendo esfuerzos para ayudar a resolver las tensiones entre Afganistán y Pakistán mediante el diálogo, reportó la agencia de noticias.
El jefe de inteligencia turco también se reunió con el gobierno en Afganistán. Hamdullah Fitrat, portavoz adjunto del Talibán afgano, dijo el jueves que altos funcionarios en Kabul mantuvieron conversaciones con Kalin y un alto funcionario de seguridad qatarí. Las conversaciones abordaron las tensiones entre Afganistán y Pakistán.
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