Sales del gimnasio empapado, pasas un rato en el vapor o te pones a «sudar la cruda» después de una fiesta, convencido de que estás sacando todo lo malo de tu cuerpo. Es una idea muy extendida, pero la ciencia es clara: sudar tiene beneficios, aunque desintoxicarte no es uno de ellos.
El sudor está compuesto por alrededor de 99% de agua. El 1% restante son sales, electrolitos y otras sustancias en cantidades mínimas. Su función principal es regular tu temperatura, no funcionar como un sistema de limpieza interna.
¿Para qué sudamos entonces?
Tienes alrededor de tres millones de glándulas sudoríparas repartidas por la piel. Cuando tu cuerpo se calienta por el ejercicio, el clima, la fiebre o incluso el estrés, estas glándulas liberan sudor. Al evaporarse sobre la piel, ese líquido se lleva parte del calor y te ayuda a enfriarte.
Es un mecanismo de supervivencia, sobre todo en lugares de calor intenso como Juárez en pleno verano, donde el cuerpo trabaja sin parar para no sobrecalentarse.
Sí salen algunas sustancias, pero muy pocas
El mito tiene un pequeño punto de partida real. Algunos estudios han detectado en el sudor rastros de metales pesados, restos de urea (un desecho que produce el hígado al procesar proteínas) y bisfenol A, conocido como BPA, un químico presente en algunos plásticos.
El problema es la cantidad. Un estudio de 2018 que midió estos niveles concluyó que los contaminantes presentes en el sudor son tan bajos que prácticamente no tienen relevancia para el cuerpo. El BPA, por ejemplo, se elimina mucho más por la orina, casi por completo en las primeras 24 horas después de la exposición.
Además, muchas de las sustancias que solemos llamar «toxinas», como pesticidas, residuos de plástico o contaminantes del aire, se disuelven en grasa y no en agua. Como el sudor es casi pura agua, simplemente no puede arrastrarlas en cantidades significativas.
Los verdaderos encargados de limpiar tu cuerpo
La desintoxicación real ocurre gracias al hígado y los riñones, órganos diseñados específicamente para ese trabajo. El hígado transforma las sustancias dañinas para que el cuerpo pueda desecharlas, y los riñones filtran la sangre para eliminarlas a través de la orina. Los pulmones y el sistema digestivo también participan en este proceso.
Esto incluye al alcohol: la gran mayoría lo procesa el hígado, así que pasar una hora en el vapor no acelera tu recuperación después de una noche de fiesta. Al contrario, sudar de más cuando ya estás deshidratado puede hacerte sentir peor.
Cuidado con los excesos
La industria del «detox» ha aprovechado este mito para vender saunas especiales, tés y programas que prometen purificar el cuerpo con sudor. Especialistas de la Universidad McGill, en Canadá, advierten que la mayoría de estas ideas que circulan en redes sociales no tienen respaldo científico.
Sudar en exceso tampoco es inofensivo. El Colegio Americano de Medicina Deportiva recomienda no permanecer más de 10 minutos seguidos en un sauna, ya que las sesiones prolongadas pueden provocar deshidratación, mareos y golpes de calor.
Suda por las razones correctas
Nada de esto significa que sudar sea malo. El ejercicio que te hace sudar fortalece tu corazón, mejora tu estado de ánimo y ayuda a controlar el peso, y las sesiones moderadas de sauna pueden ayudarte a relajarte.
Si quieres apoyar de verdad a tu cuerpo en su limpieza natural, lo más útil es tomar suficiente agua, moderar el alcohol, comer frutas y verduras, dormir bien y reducir tu exposición a plásticos y químicos desde el inicio. Tu hígado y tus riñones se encargan del resto.
There is no ads to display, Please add some


