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Advierten riesgos por mochilas escolares demasiado pesadas en niños

Nueva York.- Las mochilas escolares pueden ser prácticas y modernas, pero también demasiado pesadas. Dispositivos digitales, instrumentos musicales, equipo deportivo y libros de texto se acumulan, y algunos niños cargan a diario una laptop o tableta además de los útiles tradicionales.

Estar preparado es positivo, pero los estudiantes que caminan a la escuela o participan en actividades extracurriculares podrían estar llevando más peso del que su cuerpo soporta. No siempre hay casilleros o espacio en el aula para guardar cosas, y un niño con una mochila muy pesada tal vez no esté listo para aprender.

¿Cuándo es demasiado pesada?
La mochila escolar moderna ha evolucionado, pero no necesariamente se ha vuelto más ligera. Libros, dispositivos, cuadernos, botellas de agua, loncheras y ropa de ejercicio suman kilos que, aunque por separado parezcan poco, juntos generan una tensión innecesaria en el cuerpo de los niños.

De acuerdo con la Academia Americana de Pediatría, las señales de que una mochila es demasiado pesada incluyen que el niño se incline hacia adelante para soportar el peso o tenga dificultad para caminar. Las correas no deben clavarse en los hombros.

Los expertos aconsejan no esperar a que el menor exprese molestia o dolor para aligerar la carga. La doctora Sadika Kendi, quien preside los esfuerzos de prevención de lesiones de la academia, explica que las lesiones de espalda son poco comunes pero posibles, sobre todo si el niño se cae mientras lleva una mochila pesada.

“Es peor si, por ejemplo, se tropieza y cae con una mochila enorme y pesada en la espalda. Entonces ese peso adicional podría aumentar la gravedad de una lesión”, señaló.

Aunque con frecuencia se menciona que la mochila no debe superar entre el 10 por ciento y el 15 por ciento del peso corporal del niño, no hay suficiente evidencia para establecer una regla única, dijo Kendi. Como los niños varían en talla, fuerza, desarrollo físico y rutinas diarias, los cuidadores deben considerar las necesidades individuales y, en general, mantener las mochilas lo más livianas posible.

Qué dejar en casa, según los maestros
Después de recibir las listas de útiles escolares, las familias deberían revisar qué necesita realmente el niño cada día. Samantha Ness, maestra de historia en Phoenix, recomienda centrarse en los suministros básicos en lugar de artículos de moda, decorativos o costosos.

Sus alumnos tienen acceso a libros de texto en el aula, pero aun así deben cargar una laptop y su cargador. A medida que la tecnología se vuelve central en las tareas, algunos estudiantes han dejado de llevar papel y dependen solo de sus dispositivos, que también pueden ser una distracción.

“Al considerar lo que va en sus mochilas, pregúntate: ¿cómo les ayudará a tener éxito en el salón de clases?”, dijo Ness, quien lleva unos 10 años enseñando.

En el condado de Fairfax, Virginia, el distrito escolar está reintroduciendo los libros de texto de matemáticas tras una reacción contra la tecnología. Esto fue un logro para el grupo Fairfax County Parents for Intentional Technology, pero también implica decisiones difíciles sobre el peso en las mochilas.

Los padres deben pensar con cuidado si el niño realmente necesita llevar tanto libros como laptop todos los días, afirmó Alix Fetch, portavoz del grupo. Por ejemplo, un estudiante podría no requerir la laptop en casa. En las escuelas primarias del condado, los padres ahora pueden optar por que el dispositivo no vaya en la mochila. Para los mayores, el horario en bloques significa que no necesitan todos los libros a diario.

Fetch comentó que su hija de 7 años suele llevar almuerzo, botella de agua y, de vez en cuando, una carpeta con tareas o notas del maestro. Incluso eso puede resultar pesado, sobre todo cuando los alumnos se mueven entre salones para actividades como arte o música. Y el interior de la mochila sigue siendo un desorden.

“Los niños siguen siendo niños. Hay comida en su mochila, agua y papeles arrugados”, dijo Fetch.

Conforme crecen, las mochilas se convierten en un almacén personal más que escolar, añadió Ness. Llevan maquillaje, esmalte de uñas y secadoras de pelo. “Usan sus mochilas más como bolsos y almacenamiento que para la escuela”, señaló.

Cómo cargar la mochila de forma segura
Los expertos recomiendan elegir una mochila que se ajuste al niño, con dos correas anchas y acolchadas, espalda acolchada, compartimentos para distribuir el peso y una correa de cintura o pecho que redistribuya la carga. La Academia Americana de Pediatría también aconseja enseñar a los niños a levantar y llevar la mochila de manera segura: doblar las rodillas en lugar de la cintura al alzar bolsas más pesadas para evitar tensiones.

Las mochilas con ruedas pueden ser útiles, especialmente para niños con lesiones, pero los expertos advierten que pueden ser problemáticas en escuelas con escaleras o pasillos concurridos, donde representan un riesgo de tropiezo.

Los niños deben quitarse la mochila antes de viajar en un vehículo en movimiento, dijo Kendi, porque usarla puede interferir con el funcionamiento del cinturón de seguridad durante un choque o frenado brusco. En lugar de eso, hay que colocar la mochila al lado del niño, aunque dejarla puesta parezca más conveniente al dejarlo en la escuela.

“No la uses en un auto ni en ningún medio de transporte mientras esté en movimiento”, enfatizó Kendi. “Es increíblemente peligroso”.

Limpiar la mochila con regularidad también ayuda a reducir peso innecesario y a no perder notas, permisos y tareas. Algunos maestros recomiendan hacerlo cada semana para detectar trabajos extraviados, derrames de botellas de agua y migajas acumuladas.


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